Tlaquiltenango municipio, Morelos México:

Tlaquiltenango municipio, Morelos México:

“Tlaquiltenango” deriva de Tlakiltenamko. Sus raíces etimológicas son: tlakil-li, “encalado” o “bruñido”; tenam-itl, “muro” o “construcción” y ko, adverbio de lugar; por lo cual quiere decir: “En los muros bruñidos o encalados”. Según su jeroglífico era un lugar de bellas construcciones pulidas. La descripción del escudo heráldico del municipio es como sigue: una base rectangular, con tres círculos internos, que son el centro de tres torres simétricas, que descargan en la base, sobre ella se encuentra dibujada una llana, instrumento utilizado para pulir las construcciones.

Pueblo de los más antiguos, ya que cuenta con dos ruinas arqueológicas, una en Chimalacatlan y la otra en Huaxtla. La primera fue construida sobre la cima del cerro de “El Venado”; contaba con 33 terrazas e igual número de montículos de piedra labrada. En lo más alto de cerro, se localiza el mirador desde el cual se puede ver en línea recta hasta Cuernavaca y todo el gran valle. El otro lugar en donde se encuentran las otras ruinas, las construyeron frente a la comunidad y están ubicadas precisamente en el cerro que tiene forma de herradura. Las ruinas son del mismo tipo que las de Chimalacatlan.

Ex-convento de Santo Domingo de Guzman
Se cree que los hombres que habitaron esta región, fueron descendientes del hombre de Tepexpan, que tuvieron que emigrar hacia el sur en busca de mejor alimentación y también un mejor clima. Otros consideran que fueron los olmecas, ya en el segundo milenio antes de nuestra era. Estando Tlaquiltenango incluido en los pueblos pertenecientes al marquesado del Valle de Oaxtepec, adjudicados al conquistador Hernán Cortés, este estableció una cría de caballos finos que serían destinados para su ejército; para su vigilancia mandó construir un torreón circular de piedra con una altura cercana a los 40 metros. Este vestigio histórico, semi-destruido por el paso del tiempo, se le conoce como “El Rollo 2”; llamado así por el balneario homónimo y, que por cierto, goza de ser en la actualidad el balneario más moderno de Latinoamerica. Perteneciendo antes al Estado de México, Tlaquiltenango pasó a integrar parte del Estado de Morelos por decreto el 25 de septiembre de 1884, así como el mineral de Huautla. Dicho decreto surtió efecto a partir del 1 de enero de 1885 por disposición del entonces gobernador, el Gral. Carlos Pacheco. En la cabecera municipal se encuentra ubicado el convento-fortaleza iniciada su construcción por la Orden de los Franciscanos y terminado por los Dominicos en el año de 1540. Lo que significa que es una obra arquitectónica colonial de las más antiguas, no sólo del Estado sino del continente Americano. Este convento de Santo Domingo de Guzmán requiere con urgencia la intervención, no sólo del INAH, sino de todas las instancias gubernamentales y civiles, pues asoman en sus muros fisuras como resultado del tiempo y de un pesado reloj que el pasado diciembre de 1998 cumplió 100 años. Resulta necesario también importante rescatar unos frescos que están muy deteriorados en el interior del convento.

Lugares turísticos:

Kiosco y Acueducto.
Haciendas San Juan y Guadalupe.
Museo Rubén Jaramillo.
Atalaya Torreón y Capilla Tlayehualco.
Puente Franciscano y Paseo del Mirador.
Hacienda San Jacinto de Ixtoluca.
Mina de San Francisco.
Zona Arqueológica de Huaxtla.
Hacienda Valle de Vázquez y las Bóvedas.
Balneario Rústico “Las Huertas”. Xicatlacotla, Mor
Balneario Rústico “Los Manantiales”.Xicatlacotla, Mor
.-Balneario “El rollo” (mirador de Hernan Cortez”

Personajes ilustres:

Gabriel Tepepa
Alejandro Casales
Félix Casales Capistrán
Celerino Manzanarez

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INAH reúne códices de más de 450 años

MÉXICO | Martes 14 de enero de 2014 | Agencia EL UNIVERSAL

Fragmentos de un importante corpus de manuscritos elaborados entre 1525 a 1569, dispersos entre México y Estados Unidos, fueron cotejados por la investigadora del INAH Laura Espinosa

Tras arduo cotejo de los fragmentos de un importante corpus de códices de más de 450 años de antigüedad, dispersos entre México y Estados Unidos, y que hacen referencia a la tributación del Valle de Tlalquiltenango, hoy Morelos, la investigadora del INAH Laura Espinosa, publicará su investigación en el libro “Quince códices en la memoria de un convento”.

El acervo, compuesto por 15 códices fragmentados en 345 piezas que se localizan en el ex Convento de Tlalquiltenango, así como en la Biblioteca del Museo de Historia Natural de Nueva York, forma parte del citado libro, que será presentado en noviembre.

La experta del Centro INAH Morelos resaltó en un comunicado del Instituto Nacional de Antropología e Historia que los códices, elaborados entre 1525 a 1569, son de gran relevancia pues en el estado sólo existen otros dos: el de Moctezuma y el del Marquesado del Valle.

Además los realizados en Tlalquiltenango fueron pegados a los frisos del claustro bajo del convento, un hecho poco común, quizás porque los frailes franciscanos querían proteger el legado indígena: “O bien intentaban esconderlo, porque estos documentos ponían de manifiesto que los encargados del convento también eran beneficiarios del tributo de los pueblos vecinos”, indicó.

Los códices fueron divididos en 1911 cuando el ingeniero Juan Reina, dueño de las tierras en las que se encontraba el recinto, vendió 135 fragmentos por dos mil dólares al Museo de Historia Natural de Nueva York, refirió.

Los fragmentos que se encuentran en Nueva York están en bodega y están muy bien conservados en los cartones amarillos en los que fueron pegados con cola por el arqueólogo Herbert Spinden, quien los desprendió a petición del ingeniero Reina, añadió Espinosa.

Al estudiar los fragmentos de Nueva York y los adheridos en el claustro, “realicé una especie de rompecabezas y al final resultaron 15 códices que fui identificando por el tipo de glifos y de representación de los tributos. También se tienen algunas genealogías y documentos escritos en náhuatl y español, y una serie de partituras con cantos en latín”, dijo la restauradora.

Todos los códices fueron hechos en papel amate y papel europeo con pictografías en negro, rojo y azul, sin variaciones de tonalidad. Estos documentos los elaboraron indígenas que muestran los tributos que entregaban.

“Encontramos glosas en las que se dice lo que pagaron a los representantes del templo, al Marqués del Valle o a los encomenderos, aunque no hay muchas cosas escritas”, abundó.

Hinojosa explicó que el códice No. 1 está formado por cuatro genealogías. “Sólo una de ellas se conserva completa y las otras tres son apenas un fragmento. La forma y composición en que fueron realizadas las figuras tienen carácter prehispánico: los cuerpos se presentan sentados de perfil volteando hacia el lado izquierdo y todos tienen el mismo tipo de rasgos. Además, la mayor parte de las figuras masculinas tiene asociado un elemento que puede ser el nombre de la persona o del pueblo al que pertenecía”.

En tanto que los códices números 2, 3, 4, 7, 8, 11, 13, 14 y 15 son de tributos y contienen pictografías, en las cuales se observan personajes, tipos de productos tributados, símbolos calendáricos, símbolos toponímicos y antroponímicos.

Los códices de tributos con pictografías y escritura latina en náhuatl y español son los números 5, 6, 9 y 10. El códice 12 trata de posibles censos y pago de tributos por servicios, con pictogramas y algunos fragmentos con escritura en náhuatl.

En los diferentes códices de Tlaquiltenango -zona económicamente importante en el periodo prehispánico- se pueden ver los productos que tributaban los indígenas de la región en el siglo XVI, como son monedas, mantas, aves, maíz, leña y servicios personales. También aparecen varios símbolos calendáricos asociados a las fechas en que se pagaban los tributos, las cuales se basaban en las fiestas indígenas, destacó.

En cuanto a los sujetos que caracterizan a los tributarios están representados por cabezas humanas de perfil que personifican a individuos masculinos de edad madura, con peinado corto, sin adornos, por lo que se presume que eran gente común o macehuales, finalizó.

Fuente: http://m.eluniversal.com.mx/notas/cultura/2014/codices-tlalquiltenango-inah-979462.html

Muebles Zeromadera: http://www.ramsol.com

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elincansable, Ingeniero, Empresario, Designer , Ambientalista, Corredor

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