Breve Historia de Cocoyoc y sus alrededores, Morelos México

En el municipio de Yautepec, del estado de Morelos, Cocoyoc y sus alrededores se remonta a los tiempos en que las tribus nahuas de los tlahuicas y xochimilcas, ocuparon los valles de Cuauhnáhuac y Huaxtepec,

DSC01191

Situada en el municipio de Yautepec, en el estado de Morelos, San Jose Cocoyoc se remonta a los tiempos en que las tribus nahuas de los tlahuicas y xochimilcas, ocuparon los valles de Cuauhnáhuac y Huaxtepec, los tlahuicas ocupaban la parte occidental de la región (que se extendía hasta Malinalco) y su centro político más importante era Cuauhnáhuac. Los xochimilcas se ubicaban en el centro y en la parte oriental. Conformaban los estados de Yauhtpec, Yacapixtlan, Tepuztlan, Ocuituco y Huaxtepec, siendo esta última la cabecera de la que dependían las demás.

DSC01200

Los xochimilcas y los tlahuicas conformaban una sociedad agrícola. Cultivaban las fértiles tierras de los valles, criaban guajolotes y perros escuintles y se dedicaban a la cacería, la pesca y la recolección. Los principales productos agrícolas alimenticios que sembraban eran maíz, frijol, diversas legumbres, frutas y granos, tales como el chile, calabaza, chayote, tomate, jitomate y cacao. En las zonas calurosas el principal cultivo era el algodón.

DSC01202

Su organización política y social era semejante a la de los demás pueblos del Altiplano Central. Estaban agrupados en estados locales (tlatocayotl), que a su vez dependían de los centros políticos y administrativos de Cuauhnáhuac y Huaxtepec.

La civilización Tlahuica habitó principalmente en el altiplano central de México, hoy el estado de Morelos. El idioma tlahuica, también llamado atzinca u ocuilteco, es una lengua afiliada al grupo otopame de la familia lingüística otomangueana. Una de las variantes conocidas de esta lengua, es el matlatzinca. Tlahuica (liga) recibe el nombre de pjiekak’joo, que significa “lo que yo soy, o lo que yo hablo”. Su desarrollo fue en el periodo Posclásico (1100 d.C- 1521 d.C). Las ciudades más grandes fueron Cuauhnahuac Cuernavaca y Huaxtepec Oaxtepec.

Esta civilización contaba con una rica arquitectura, cultura en artes y templos-pirámides donde adoraban a sus deidades. En la actualidad se conservan los de Coatetelco, Teopanzolco, Xochicalco y el Tepozteco.

Coatetelco: zona arqueológica cuyo nombre significa “Lugar de Montículos de Serpientes”. Estas pirámides están dedicadas a Ehécatl “Dios del Viento” y juego de pelota.poreso se considero que hablan españis o xapotco

Teopanzolco: Desarrollada alrededor del siglo XIII, este sitio arqueológico se encuentra en ciudad de Cuernavaca. Esta plaza ceremonial consta de dos pirámides dedicadas a las deidades de la lluvia y de la guerra, Tláloc y Huitzilopochtli. Además cuenta con dos templos menores dedicados a Ehécatl (Dios del Viento).

Xochicalco: Es considerada como la ciudad-fortaleza más importante de Mesoamérica y reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este vestigio fue un trascendental centro político, científico y artístico. Destaca en la zona la Gran Pirámide, la Pirámide de las Serpientes Emplumadas, el Observatorio y el Juego de Pelota. Su nombre significa “Lugar de la Casa de las Flores”.

Tepozteco: Este vestigio edificado entre los años 1150 y 1350 d.C estuvo dedicado a Ometochtli-Tepoxtécatl, deidad del pulque, la fecundidad y la cosecha. La pirámide mide 9.50 metros de altura y en ella se encontró el ídolo dos Conejos, representación de Ometochtli. El Tepozteco también fue un dios, hijo de Ehécatl el dios del viento.

Cabe resaltar la construcción en el Tepozteco ya que la pirámide se encuentra en la cima de una montaña que se localiza a más de 2,000 metros sobre el nivel del mar y 600 metros sobre el valle de Tepoztlán. Cada año, el 8 de septiembre, se hace una fiesta en el municipio de Tepoztlán, Morelos donde se puede admirar de una flora y fauna extensa y un clima benigno.

Los Tlahuicas estaban organizados en pequeñas ciudades-estados, 60 aproximadamente, cada una gobernada por un rey o Tlatoani quien heredaba su título. Estos pequeños estados cooperaban entre ellos a través del ritual, comercio y la diplomacia, aunque también competían por medio de la guerra, así como en el juego de pelota. El más poderos de los tlatoani se adueñaba de sus vecinos y los obligaba a pagar tributos. Con el tiempo las capitales de estos estados más poderosos se convirtieron en ciudades más grandes, caracterizadas por una arquitectura impresionante.

Dentro de la población, se contaba con mercaderes, artesanos y campesinos. Los cultivos básicos eran el maíz, el frijol y el algodón. La demanda de ropa de algodón era alta pero Morelos era el único lugar que tenía las condiciones necesarias para el crecimiento de éste, razón por la que el algodón se convirtió en un producto importante en la economía Tlahuica.

La agricultura fue una de las labores en la que la civilización Tlahuica de Morelos se destacó en comparación con otras civilizaciones del Posclásico en el centro de México. Se utilizaban dos tipos de agricultura intensiva en el estado (Maldonado Jiménez, 1984). Primero, la irrigación era practicada a lo largo de los ríos, diques y canales eran usados para traer agua hasta los campos. La segunda forma de agricultura intensiva era el terraceado.

La alta precipitación y el clima templado favorecieron el cultivo de cosechas. La tecnología de irrigación se desarrolló muy temprano en el valle de Yautepec (Morett Alatorre et al., 2001) y para la época del Posclásico el riego se había dispersado de tal manera que toda la tierra que fuera propicia para el cultivo utilizaría éste sistema (Maldonado Jiménez, 1984; Smith, 1994). La tipografía montañosa y las pendientes cubiertas con terraceado delimitadas con paredes de piedra, creaba campos angostos para cultivar el maíz y el frijol (Smith y Price, 1994).

El segundo de los imperios del Posclásico en el Valle de México fue el Mexica o de la triple alianza Tenochtitlan, Texcocoy Tlacopanlos cuales comenzaron un programa de conquistas militares en todo el valle de México. En 1430 el imperio mexica comienza su expansión fuera del Valle de México. El área inicial que conquistaron fue el territorio de Morelos. A partir de este momento, la gente quedo sujeta al tlatoani de Tenochtitlan y pagaron tributo.

Actualmente, la vestimenta tradicional sólo se usa en fiestas representativas y en ocasiones especiales; los hombres usan solo calzón, camisa de manta, huaraches y faja enredada en la cintura, las mujeres, blusa blanca de manta con bordada de flores.

Muchas de las costumbres de los Tlahuicas tuvieron una influencia en la historia y sociedad del territorio del hoy estado de Morelos, desde el periodo colonial hasta el presente. El conocimiento agrícola, la religión y las costumbres de los Tlahuicas fue transmitido a sus descendientes. Gran variedad de las características más atrayentes y propias del antiguo Morelos – desde el paisaje agrícola hasta las costumbres locales- pueden ser vistas hoy en día en el estado.
DSC01204

El dominio mexica sobre la región inicia a fines del siglo XIV, cuando Acamapichtli logra someter al Señorío de Cuauhnáhuac. Al parecer, los señores mexicas sintieron el imperativo de lograr el dominio de esta región, para satisfacer sus expectativas de contar con el algodón que requerían para confeccionar su indumentaria, el cual se cultivaba en esta región.

DSC01207

De acuerdo con algunas fuentes, el señor mexica Huitzilíhuitl, deseoso de disponer de algodón que se cultivaba en Morelos, pidió la mano de Miahuaxihuitl, hija de Ozomatzinteuctli (Itzcoatzin o Tezcacohuatzin.

DSC01208

Según otras fuentes), señor de Cuernavaca y de Miyauaxiuitl, mujer de origen tolteca. Al serle negada recurrió a la guerra, logrando someter al señor de Cuauhnáhuac y desposar a su hija. De esta unión nació Moctezuma llhuicamina, quien años más tarde en su calidad de emperador mexica, desarrolló un gran aprecio por las fértiles tierras de sus ancestros.

Los aztecas mantuvieron cuidadosos registros de ciertos temas políticos, comerciales y religiosos. La crónica de la historia de los aztecas comienza con la migración de varios diferentes grupos étnicos desde la mítica Aztlan que no ha sido identificada con precisión, pero que se encontraba en algún lugar del noroeste de mesoamerica. Cuando estos grupos llegaron al altiplano central de México, fundaron nuevas ciudades y dinastías. Los logros e historia de estas dinastías llenan muchos de los códices pictóricos que han sobrevivido. Ninguno de estos códices dinásticos de las ciudades-estado Tlahuicas sobrevivió, pero los tlahuica se encuentran mencionados en las historias de los mexica. El códice Mendoza y otros documentos nos narran como los tlahuica fueron conquistados por los mexica en dos ocasiones en tiempos de los tlatoanis Ixcoatl y Moctezuma Ilhuicamina y el tipo de tributo que la gente de Morelos tenia que darle al Imperio Azteca. (ver Maldonado 1990)

Varias fuentes mencionan algunos nombres de la dinastía Tlahuica de Cuauhnahuac, relacionados con los mexica y otros grupos del altiplano a través de matrimonios. Por ejemplo, Tezcacohuatzin, el Tlatoani de Cuauhnahuac en el siglo XIV fue descrito como uno de los más poderosos reyes aztecas de ese tiempo, y uno de los gobernantes Mexica. Huitzilihuitl uno de los primeros tlatoanis Mexica se casó con la hija de Tezcacohuatzin para formar una alianza política. La princesa Tlahuica, Miahuaxihuitl, tuvo un hijo de esta unión, Motecuhzoma Ilhuicamina que se convertiría en el más famoso de los Tlatoani Mexica. (Motecuhzoma luego reconquisto Cuauhnahuac para integrarlo de nuevo al imperio azteca, quizá olvidando sus raíces). El hermano de Miahuaxihuitl, Cuauhtototzin sucedió a su hermano como Tlatoani de Cuauhnahuac alrededor de 1400 AD. Estos matrimonios estratégicos están elaborados en Smith (1986).

Actividades: La especialidad de los Tlahuicas era el algodón. Este cultivo estaba extendido por todo Morelos en todos los lugares donde la tierra podía ser irrigada. Esta era una gran área, y Morelos era uno de los mayores productores de algodón de todo el imperio azteca. Las mujeres Tlahuica hilaban y tejían los textiles en casa. Estos textiles servían para varios fines. Aparte de su uso utilitario como vestimenta, los textiles de algodón eran usados por los Tlahuica como el principal producto para el tributo, tanto para el imperio como para el gobierno local. Los textiles de algodón también servían como una especie de moneda, y se utilizaban para el trueque en los mercados para adquirir otros productos.
Todas las ciudades-estado Tlahuicas tenían mercados periódicos donde los mercaderes profesionales, los artesanos, los campesinos y la gente común se reunían una vez por semana a comprar y vender. Los mercaderes profesionales unían estos mercados a través de una red que se extendía más allá del Valle de México. En estos mercados, la gente común Tlahuica así como los nobles tenían acceso a la gran variedad de productos producidos a través de toda Mesoamérica.

DSC01211

Estaban hartos de la tiranía de Moctezuma y, sobre todo de esos avorazados recolectores de impuestos.

Moctezuma Xocoyotzin fue un joven guerrero. Siempre dispuesto a la lucha, a obtener ganancias; pero, sobre todo, a obtener más poder. Así era él, su deseo de ser cada vez más le llevaría a muchos problemas, incluso hasta que los propios nativos y allegados se aliasen con los conquistadores para derrocarle. Estaban hartos de la tiranía de Moctezuma y, sobre todo de esos avorazados recolectores de impuestos.

Mientras tanto, Moctezuma sabía de otros pueblos que aún no se habían sometido, y él intentaba hacerlo. Dentro de ese gran territorio aún quedaban algunos señoríos independientes como la República de Tlaxcala, Huejotzingo y Mextitlán. Violando el Trato de la Guerra Florida que se tenía contra los tlaxcaltecas y otra tribu, la de los huejotzingas, Moctezuma agredió a estos pueblos para obligarlos a pagar tributo; cosa que no logró, pues los otros tampoco se iban a dejar fácilmente manipular.

Y si bien no pudo lograr sus propósitos de la manera que él lo deseaba, sí pudo, en cambio, presionar de otra manera: los rodeó, los mantuvo encerrados en un agobiante círculo para que con nadie pudieran comerciar. Los tlaxcaltecas tuvieron que recurrir a tomar sus alimentos con tequezquite (carbonato de sosa natural, salitre); ya que no podían obtener la sal que antes compraban a los pueblos de las costas.

El empeño de Moctezuma por avasallar a los tlaxcaltecas no sólo fue en vano, sino que creó un profundo odio a los mexicanos y a Moctezuma.

Al consumarse la conquista de Tenochtitlan, en 1521, Cortes mostró de inmediato una decidida predilección por el territorio del actual estado de Morelos. Fundó la ciudad de Cuernavaca, en el poblado indígena de Cuauhnáhuac, y estableció su residencia en esta ciudad.

DSC01210

Algunos años más tarde, el rey Carlos 1 de España le concedería el dominio sobre una inmensa propiedad, bajo el nombre de Marquesado del Valle, que abarcaba territorios en los actuales estados de Oaxaca, Guerrero, Morelos y el propio Distrito Federal.
Conociendo la demanda que existía en España y en el resto del continente europeo, por el azúcar refinado, Cortés introdujo el cultivo de este vegetal, de origen árabe, estableciendo un trapiche en el valle de Cuernavaca, que sería el segundo de su tipo en la Nueva España. Pronto descubriría que los terrenos de este valle ofrecían inmejorables condiciones para el cultivo de la caña de azúcar y para el establecimiento de trapiches o ingenios, que requerían de las abundantes corrientes de agua existentes en esta zona.

DSC01213

Ruta de los Conventos:

El Estado de Morelos es rico en patrimonio cultural, dentro del cual destaca prominentemente el conjunto de edificios conventuales del siglo XVI, once de los cuales son considerados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO desde 1994, en virtud de su alta calidad arquitectónica y su originalidad.
Se les llama “Los primeros monasterios de las faldas del volcán Popocatépetl”.

Tras la conquista de Mesoamérica, el clero jugó un rol determinante al establecer un escenario donde poder interactuar con los nativos y modificar sus costumbres. Los españoles se dieron a la tarea de evangelizar, supliendo la organización social indígena por una estructura cristiana que permeara todos los aspectos religiosos, políticos, sociales y económicos de la población.

Diseñaron y construyeron sus monasterios para ser el instrumento principal de la introducción de nuevas creencias religiosas, a través de un nuevo modelo arquitectónico que permitió la cristianización de grandes poblaciones sobre vastos territorios en un corto lapso de tiempo. Sobre los edificios de cada pueblo sometido construyeron un templo y un recinto para la vida monástica. Cada abadía forjó grandes edificios con elementos europeos, amplios atrios y explanadas para organizar los territorios recién conquistados y funcionar como fortalezas, centros de evangelización y lugares de reunión.

Los misioneros siguieron de cerca a los colonizadores; los primeros religiosos en arribar fueron los franciscanos en 1523, seguidos por dominicos en 1526 y agustinos en 1533. Desde Veracruz emigraron hacia el centro del país, hasta la Ciudad de México, donde establecieron sus primeras comunidades, pero pronto continuaron viajando para compartir el evangelio con los indios, estableciendo sus primeros monasterios en las faldas del la cordillera dominada por el Popocatépetl, los franciscanos en Cuernavaca, los dominicanos en Oaxtepec y los agustinos en Ocuituco.

Conventos
• Convento de San Mateo en Atlatlahucan
• Convento de Santo Domingo en Hueyapan, Tetela del Volcán
• Convento de La Asunción en Cuernavaca
• Convento de Santo Domingo en Oaxtepec
• Convento de Santiago Apóstol en Ocuituco
• Convento de La Natividad en Tepoztlán
• Convento de San Juan Bautista en Tetela del Volcán
• Convento de San Juan Bautista en Tlayacapan
• Convento de San Guillermo en Totolapan
• Convento de San Juan Bautista en Yecapixtla
• Convento de La Inmaculada Concepción en Zacualpan de Amilpas

1) Ex Convento Agustino San Mateo Apóstol,Atlatlahucan,Estado de Morelos,México

Edificación agustina iniciada en 1535 y terminada en 1567, cuyo conjunto esta conformado por iglesia, capilla abierta y portería. En esta obra arquitectónica del siglo XVI se pueden apreciar sus arcos de cantera con rasgos de la mano indígena, pinturas de santos agustinos y el retablo principal atribuido al indígena Higinio López. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y forma parte de la Ruta de los conventos.

4) Convento de Santo Domingo en Oaxtepec

Rómulo Hernández No. 1, Col. Eesquina Emperador, C.P 62738
Teléfonos: 356 33 66
http://www.imss.gob.mx
contacto.oaxtepec@imss.gob.mx

Primer Convento Dominico de la Nueva España construido en un pueblo indígena. Este monumento Histórico es considerado como el mejor conservado en el Estado,
El Convento de Santo Domingo de Oaxtepec, fue fundado en 1535 y contiene los elementos característicos de los conventos del Siglo XVI; como son el claustro alto y bajo, el templo, la capilla abierta y el atrio.

Notables son las pinturas murales y el fino trabajo de cantera.

En 1994 fue inscrito en la lista de patrimonio mundial por la UNESCO, como parte de los Conventos del Siglo XVI en las faldas del Volcán Popocatépetl.

Hoy se puede visitar un pequeño museo de historia natural en el claustro bajo administrada por personal del IMSS y una biblioteca en el claustro alto.

DSC01214

Ante el ejemplo del Marques del Valle, y en virtud de las mercedes de tierra otorgadas por el rey y de los censos perpetuos concedidos por Hernán Cortes y sus descendientes, en la segunda mitad del siglo XVI y en la primera del siglo XVII, surgieron en esta zona una infinidad de trapiches o ingenios. En lo que respecta a San José Cocoyoc, las fuentes consultadas sitúan la formación del trapiche y de la hacienda a principios del siglo XVII. En este sentido se hace mención de que por estos años se otorgó un censo perpetuo a Isabel Ruiz y Francisco Bernal, para media caballería de tierra en Guajoyuca (que más tarde sería anexada a Cocoyoc).

DSC01215

También se menciona que “el 22 de junio de 1619 Francisco de Sequera obtuvo licencia para transformar el trapiche que tenia en términos de Cocoyoque, en el camino que pasaba por Guastepec” Lo cierto es que, de acuerdo con la investigación realizada por Gisela Von Woebeser, en torno a las haciendas azucareras del estado de Morelos, fue el almirante Pedro de Izagufrre quien estableció la Hacienda y trapiche de San Jose Cocoyoc.

DSC01217

En la segunda década del siglo XVII, al adquirir los predios de Tlacomille y Guanacastitlán, que pertenecían a Francisco de Sequera, una propiedad de caballería que pertenecía al escribano de Cuautla Mené Pérez Solís, así como tierras que pertenecían a Diego Ferralde, quien las había a su vez comprado al Convento de Santo Domingo de Oaxtepec.

DSC01216

Adicionalmente, el almirante Izaguirre, había realizado una valiosa adquisición, al comprar a la cacica India Maria Cantia, la propiedad de Xalmile, que contaba con una presa, un apantle y un acueducto, que permitían traer agua de la barranca de Tecuaque.

DSC01219

Al morir Izaguirre, la hacienda seria heredada por su viuda, la Sra. Nicolasa de Izaguirre, en tanto que en el año de 1655 sabemos que pertenecía a Catalina de Ordaz, quien en aquel año perdió un juicio ante los frailes de San Hipólito, dueños de la vecina Hacienda del Hospital.

DSC01220

Va a ser en el siglo XVIII que San Jose Cocoyoc logre un notable crecimiento y desarrollo, convirtiéndose en una de las empresas azucareras más exitosas de la región. Hay que mencionar que entre los años de 1711 y 1714, Cocoyoc va a registrar una importante expansión, con la anexión de la vecina hacienda de Pantitlán.

DSC01222

Crisis azucarera:

A lo largo del periodo colonial, la actividad de las haciendas azucareras se vio sujeta a situaciones de inestabilidad que afectaron su operación. En primer Iugar, a fines del siglo XVI la Corona prohibió toda exportación de azúcar desde la Nueva España, lo que determinó que toda la producción fuera reorientada hada el mercado interno.

DSC01224

De la misma manera, en 1714, prohibió la producción de aguardiente, producto que constituía una parte importante de la economía de los Ingenios. Al igual que otras ramas productivas, la producción azucarera padeció en el siglo XVIII las consecuencias de una sobreproducción aunada a una baja de la demanda del producto, lo que provocó la caída de los precios y la consecuente crisis de las haciendas.

DSC01225

Durante el siguiente siglo la hacienda Cocoyoc vino a estar entre las doce plantaciones productoras de azúcar más importantes de todo país y a principios del siglo XIX su importancia creció con la instalación de nueva maquinaria y una rueda hidráulica en la refinería de azúcar trayendo el agua de fuentes vecinas por un acueducto que aun esta en servicio.

DSC01226

En 1785, la hacienda fue adquirida por el habilitador de minas, Antonio Velasco de la Torre, en tanto que en 1801 era heredada por su hijo, Antonio Velasco de la Torre, con quien se inicia una etapa de expansión. Velasco obtiene un préstamo de 30,000 pesos para realizar mejoras a la hacienda y en el ano de 1823 introduce el cultivo del café. Conocido como el “café de Velasco”, llegaría a tener muy buena aceptación en la región y en la propia Ciudad de México.

DSC01227

A la muerte de Antonio, la hacienda es heredada por sus tres hijas, Margarita, Josefa y Guadalupe, quienes sin embargo no logran tener el éxito que su padre había logrado y terminan por perder la propiedad por deudas, frente al conocido hacendado de la región, Juan Goríbar, quien es a su vez el propietario de la vecina hacienda de Casasano.

DSC01228

Es en esta época que la hacienda es visitada por Frances Elskine Inglis Calderón de la Barca, quien realiza una interesante descripción de la misma. Tras la muerte de Juan Goríbar, la hacienda es heredada por su hijo Jesus Goríbar, quien en 1875 la vende a Isidoro de la Torre, quien a su vez era el dueño de las haciendas vecinas de San Carlos Borromeo y San Nicolás Pantitlán.

DSC01229

Años después la propiedad seria heredada por su hijo Tomas de la Torre, quien tendrá que padecer la disolución y desaparición definitiva de la Hacienda, ante el reparto agrario que se lleva a cabo como producto de la Revoludón Mexicana, que hará posible la creación de 13 ejidos. Como era común en estos casos, tras la ejecución del reparto agrario, el casco de la hacienda quedó en el abandono, hasta que en el año de 1957, un empresario de bienes raíces, el señor Paulino Rivera Torres, la adquirió, iniciando a partir de aquel momento su restauración y habilitación, con miras a la creación de un original hacienda resort que habría de ser inaugurado en el año de 1967 y que permanece ofreciendo este servido hasta el momento actual.

DSC01230

Madame Calderón de la Barca en San José Cocoyoc En febrero de 1841, la Sra. Frances Erskine Inglis de Calderón de la Barca, como parte de un largo viaje por el campo y poblados del centro de la República Mexicana, visita la Hacienda de San José Cocoyoc y escribe un breve y emocionado relato sobre la impresión que le causa esta visita.

DSC01231

Madame Calderón de la Barca fue atendida por don Juan Goribar, propietario de la hacienda, quien la Ilevó a conocer los espacios más representativos de su hacienda como el trapiche, el molino de café y la fábrica de aguardiente. Pero lo que más impacto a esta visitante inglesa fueron los naranjales, con cerca de tres mil £árboles, los arboles frutales, los múltiples arroyos y las flores.
En su relato exclama emocionada que “nunca había yo contemplado una vista tan hermosa”. A través de su relato, Madame Calderón de la Barca nos confirma que, tras las etapas críticas que atravesó la propiedad cuando eran dueñas de ella las hijas de don Antonio Velasco de la Torre, San José Cocoyoc se encontraba en una etapa de esplendor, al calificar a sus instalaciones industriales como “de primer orden” y al describir la belleza y la perfección de sus áboles frutales.

DSC01237

El Zarco es una novela del escritor, periodista y maestro mexicano Ignacio Manuel Altamirano, considerada la más sobresaliente de su producción narrativa. Fue escrita entre 1886 y 1888 y publicada en 1901, ocho años después de la muerte de su autor. La novela —ambientada en Yautepec, Morelos— describe principalmente el romance y las aventuras del personaje que da su nombre a la obra y que lidera un grupo de bandidos denominados Los Plateados.

El libro fue ambientado hacia el final de la Guerra de Reforma, de 1861 a 1862. En la narración, Altamirano menciona críticamente a Benito Juárez —con quien el autor había roto relaciones— en referencia a la práctica común durante la guerra de reclutar grupos de bandidos para luchar entre las filas del juarismo, estos soldados eran dados de baja cuando ya no eran necesarios y muchos de ellos volvían a sus actividades delictivas. Según María Eugenia Mudrovcic: «En bancarrota, el estado juarista solo podía ofrecer a las tropas licenciadas el derecho al pillaje como forma de pago.

La acción, que transcurre entre los años 1861 – 1862, se desarrolla en Yautepec, Morelos, donde se ubicaban las haciendas de Cocoyoc, Atlihuayán y San Carlos, todas ellas dedicadas al cultivo de la caña de azúcar. La población de la zona era asolada por las bandas de forajidos que habitaban la región. Manuela vive con su madre viuda y es cortejada por Nicolás, a quien desprecia por su aspecto indígena. Es amante del Zarco, comandante de un grupo de bandidos con el que finalmente huye. Cuando Manuela llega a vivir a Xochimancas, lugar donde se refugiaban los bandidos, se enfrenta al ambiente degradante que rodea a su amado y al mismo tiempo descubre otras facetas de él, por lo que se arrepiente de haber huido. Cuando el Zarco se entera de la situación y comprende que Manuela está interesada en Nicolás, la trata con rudeza y decide asesinar a Nicolás.

Mientras tanto, doña Antonia, madre de Manuela y madrina de Pilar, acongojada por la fuga de su hija, enferma y muere. Antes de morir, doña Antonia pide ayuda a Nicolás y a las autoridades para rescatar a Manuela. En lugar de responder a la petición de auxilio, las autoridades apresan a Nicolás y es en la cárcel donde este se entera de los sentimientos de Pilar, que está dispuesta a ofrecer su vida a cambio de la de él. Una vez libre y después de sepultar a doña Antonia, Pilar y Nicolás se casan. El mismo día de la boda, el Zarco es capturado por Martín Sánchez Chagollán y sus hombres, quienes lo matan y luego lo cuelgan de un árbol. Manuela enloquece y muere al pie del árbol donde está colgado el Zarco.

El Zarco: Exempleado de una hacienda de la región, hombre de carácter cruel y sin sentimientos. Es descrito como joven, de buena figura, blanco, rubio, con ojos azules y aspecto agresivo. Es comandante de la banda de forajidos denominada Los Plateados y amante de Manuela.
Manuela: Joven descrita como bella y blanca de apariencia desdeñosa.Desprecia a Nicolás por su aspecto y humildad, se enamora del Zarco y huye con él, aunque al enfrentarse a la realidad del ambiente degradante en que vive su amado se arrepiente.
Nicolás: Hombre honrado de origen indígena, herrero de profesión y empleado de la hacienda de Atlihuayán.Está enamorado de Manuela y tras ser despreciado por ella comienza a cortejar a Pilar. Cuando más adelante Manuela se arrepiente y muestra interés en Nicolás, el Zarco planea asesinarlo.
Pilar: Joven descrita como buena, hermosa y morena. Ahijada de la madre de Manuela, es huérfana y vive con sus tíos. Hacia el final de la novela se casa con Nicolás.
Martín Sánchez Chagollán: Ranchero de la región. Hombre maduro y bueno de origen mestizo, se dedica a perseguir a los bandidos y según Dabove y Hallstead resulta una figura precursora de lo que más adelante sería la policía rural. Para Mudrovcic, Sánchez Chagollán resulta «el héroe incuestionable de El Zarco».
Dona Antonia: Mamá de Manuela y madrina de Pilar. Tras la huida de su hija enferma y muere.
El Tigre: Compañero de tropelías del Zarco, lo entrega a las autoridades con la intención de quedarse con Manuela.

DSC01243

La Hacienda Cocoyoc siguió creciendo y prosperando hasta que estalló la revolución de 1910, cuando el líder agrario Emiliano Zapata, nativo de Morelos y que estableció su cuartel general en la vecina Cuautla, declaró la guerra a todas las haciendas azucareras.

En septiembre de 1909 Emiliano Zapata fue elegido calpuleque (palabra náhuatl, que significa jefe, líder o presidente) de la junta de defensa de las tierras de Anenecuilco, donde empezaría a analizar documentos que se originaron en el virreinato que acreditaban los derechos de propiedad de los pueblos sobre sus tierras, los cuales habían sido negados por las Leyes de Reforma, sobre todo la Ley Lerdo que obligó a las corporaciones civiles a vender o ser expropiadas las tierras improductivas, lo cual fue motivo en su tiempo del apoyo de varios líderes indígenas como Tomás Mejía a los gobiernos conservadores mexicanos y al Segundo Imperio Mexicano. Estas leyes además fueron aprovechadas por varias personas para acrecentar sus tierras de manera ilegal al solicitar la propiedad de zonas comunales que los pueblos no trabajaban. Por esto se convertiría, de esa manera, en dirigente agrario de Morelos, su estado natal. Su primera aparición política ajena a su mundo campesino fue en las elecciones para gobernador de Morelos en 1909, cuando apoyó al aspirante de la oposición, Patricio Leyva, en contra del de los latifundistas, Pablo Escandón y Barrón.

Pablo Torres Burgos fue enviado a Estados Unidos por Emiliano Zapata para que se pudiera entrevistar con Francisco I. Madero. El resultado de esta entrevista fue la decisión de tomar las armas por Emiliano Zapata y otros 72 campesinos y con Juan Moreno, Rafael Moreno, Maurilio Mejia y José Vergara. Esto lo hicieron el día 10 de marzo de 1911, cuando proclamaron el Plan de San Luis. Se dirigió hacia el sur, pues ya era perseguido por Aureliano Blanquet y su batallón de soldados. En este período del movimiento zapatista sobresalen las batallas de Chinameca, Jojutla, Jonacatepec, Tlayecac y Tlaquiltenango, así como la muerte del zapatista y antiguo líder del movimiento suriano, Pablo Torres Burgos, que incluso precedió al mismo Emiliano. A la muerte del mismo, Emiliano Zapata es elegido, por la junta revolucionaria del sur en 1911, nuevo jefe revolucionario-maderista del sur

Al triunfo del maderismo, Zapata no concibe el licenciamiento de sus tropas sin que a cada uno se le otorgue la seguridad de tierras para sembrar a cambio de sus fusiles. Para él, la guerra no terminaba con el derrocamiento del porfirismo, sino con la cristalización del objetivo del pueblo campesino: la devolución de la tierras robadas por los hacendados millonarios.

Esto dio lugar a que Francisco León de la Barra, presidente interno, lo considerara rebelde, por lo que mandó fuerzas a someterlo: mil hombres bajo el mando de los generales Victoriano Huerta y Aureliano Blanquet. Para agosto de 1911, Francisco I. Madero acordó entrevistarse con Emiliano Zapata en Yautepec para buscar una solución pacífica en el conflicto suriano y con el fin de convencerlo de que licenciara sus tropas. Mientras tanto, Zapata era fuertemente criticado por la prensa conservadora del país. En la reunión no se logró ningún acuerdo, pues Madero no concebía la reforma agraria como lo hacía Zapata. Madero creía que primero había que hacer una reforma política profunda, mientras que para Zapata era prioritaria la devolución de las tierras robadas por las haciendas. A decir de Zapata, Madero había traicionado la revolución. El gobierno federal reiteró su decisión de imponer el orden por la violencia, y Zapata se desplegó con sus tropas a los límites entre el Guerrero y Puebla.

Ya como presidente Madero tuvo una reunión con Zapata en Palacio Nacional

“No, señor Madero. Yo no me levanté en armas para conquistar tierras y haciendas. Yo me levanté en armas para que al pueblo de Morelos le sea devuelto lo que le fue robado. Entonces pues, señor Madero, o nos cumple usted, a mí y al estado de Morelos lo que nos prometió, o a usted y a mí nos lleva la chichicuilota”

Dicho esto mientras en gesto amenazador, golpeó con fuerza su carabina .30-30 sobre el escritorio de Madero.

El 25 de noviembre de 1911 Zapata lanzó el Plan de Ayala, redactado por Otilio E. Montaño, documento que se convertiría en su estandarte y en el fiel ejemplo de la ideología de los campesinos morelenses. En él se exigía la redención de los indígenas y la repartición de los latifundios creados durante el porfiriato. Se desconocía a Francisco I. Madero como presidente y se reconocía a Pascual Orozco como jefe legítimo de la Revolución mexicana. Además, el documento postulaba que, en vista de que no se había cumplido con lo que se le había prometido al campesinado, la lucha armada era el único medio para obtener justicia.

El PLAN DE AYALA:

Nov. 28 de 1911 Justicia y Ley Ayala

Después de que Madero al llegar al poder traicionara como tantos otros líderes al pueblo de México, Zapata y los demás jefes del ejército insurgente firmaron el Plan de Ayala cuyos puntos principales son el desconocimiento de Francisco I. Madero como presidente de la república, la proclamación de Pascual Orozco como jefe de la Revolución, y el reclamo de devolver los terrenos, montes y aguas a los pueblos o ciudadanos que habían sido despojado de ellos por los hacendados.

Tres años más tarde, en 1914, se ratificó el Plan de Ayala, asegurando que no cesaría la lucha sino hasta conseguir que su parte relativa a la cuestión agraria quedara elevada a rango constitucional, mientras que la Revolución consideraría concluida su obra cuando se derrocara al presidente Victoriano Huerta, y se estableciera un gobierno con hombres leales al Plan de Ayala que tuvieran el valor y la capacidad de llevar a cabo las reformas agrarias.

Texto íntegro del Plan de Ayala:

” Plan libertador de los hijos del Estado de Morelos, afiliados al ejército insurgente que defienden el cumplimiento del Plan de San Luis Potosí con las reformas que ha creído conveniente aumentar en beneficio de la Patria Mexicana.

Los que suscribimos, constituidos en junta revolucionaria para sostener y llevar a cabo las promesas que hizo la revolución del 20 de noviembre de 1910, próximo pasado, declaramos solemnemente ante la faz del mundo civilizado que nos juzga y ante la nación á que pertenecemos y amamos, los principios que hemos formulado para acabar con la tiranía que nos oprime; y redimir á la patria de las dictaduras que se nos imponen las cuales quedan determinadas en el siguiente plan.

1o.
Teniendo en consideración que el pueblo mexicano acaudillado por Don Francisco I. Madero fué á derramar su sangre para reconquistar sus libertades y reivindicar sus derechos conculcados, y no para que un hombre se adueñara del poder violando los sagrados principios que juró defender bajo el tema de “sufragio efectivo no-reelección” ultrajando la fé, la causa, la justicia y las libertades del pueblo; teniendo en consideración: que ese hombre a que nos referimos es Don Francisco I. Madero, el mismo que inició la precipitada revolución el cual impuso por norma su voluntad é influencia al gobierno provisional del ex-presidente de la República Lic. Don Francisco L. de la Barra por haberle aclamado el pueblo su libertador, causando con éste hecho reiterados derramamientos de sangre, y multiplicara desgracias á la patria de una manera solapada y ridícula, no teniendo otras miras que satisfacer sus ambiciones personales, sus desmedidos instintos de tirano y su profundo desacato al cumplimiento de las leyes preexistentes emanadas del inmortal Código del 57 escrito con la sangre de los revolucionarios de Ayutla; teniendo en consideración: que el llamado jefe de la revolución libertadora de México Don Francisco I. Madero, no llevó á feliz término la revolución que gloriosamente inició con el apoyo de Dios y del pueblo; puesto que dejó en pié la mayoría de poderes gubernativos y elementos corrompidos de opresión del gobierno dictatorial de Porfirio Díaz, que no son, ni pueden ser en manera alguna la legítima representación de la soberanía nacional, y que por ser acérrimos adversarios nuestros y de los principios que hasta hoy defendemos, están provocando el malestar del país y abriendo nuevas heridas al seno de la patria para darle á beber su propia sangre; teniendo en consideración que el supradicho Sr. Francisco I. Madero actual Presidente de la República trata de eludirse del cumplimiento de las promesas que hizo á la nación en el Plan de San Luis Potosí, ciñendo las precipitadas promesas a los convenios de Ciudad Juárez, ya nulificando, persiguiendo ó matando a los elementos revolucionarios que le ayudaron a que ocupara el alto puesto de Presidente de la República por medio de sus falsas promesas y numerosas intrigas á la nación; teniendo en consideración que el tantas veces repetido Sr. Francisco I. Madero ha tratado de ocultar con la fuerza bruta de las bayonetas y de ahogar en sangre á los pueblos que le piden, solicitan ó exigen el cumplimiento de sus promesas en la revolución llamándolos bandidos y rebeldes, condenando á una guerra de exterminio sin conceder ni otorgar ninguna de las garantías que prescriben la razón, la justicia y la ley teniendo en consideración que el Presidente de la República señor Don Francisco I. Madero, ha hecho del sufragio efectivo una sangrienta burla al pueblo ya imponiendo contra la voluntad del mismo pueblo en la Vice Presidencia de la República al Lic. José María Pino Suárez, ó ya á los gobernadores de los estados designados por él, como el llamado general Ambrosio Figueroa verdugo y tirano del pueblo de Morelos, y así entrando en contubernio escandaloso con el partido científico, hacendados feudales y caciques opresores enemigos de la revolución proclamada por él a fin de forjar nuevas cadenas y de seguir el molde de una nueva dictadura, más oprobiosa y más terrible que la de Porfirio Díaz, pués ha sido claro y patente que ha ultrajado la soberanía de los estados, conculcando las leyes sin ningún respeto a vidas e intereses, como ha sucedido en el estado de Morelos, y, otros conduciéndonos a la más horrorosa anarquía que registra la historia contemporánea; por estas consideraciones declaramos al susodicho Francisco I. Madero, inepto para realizar las promesas de la revolución de que fué autor, por haber traicionado los principios con los cuales burló la fé del pueblo, y pudo haber escalado el poder incapaz para gobernante por no tener ningún respeto á la ley y á la justicia de los pueblos, y traidor a la patria por estar á sangre y fuego humillando á los mexicanos que desean sus libertades, por complacer á los científicos, hacendados y caciques que nos esclavizan, y desde hoy comenzamos á continuar la revolución principiada por él, hasta conseguir el derrocamiento de los poderes dictatoriales que existen.

2o.
Se desconoce como jefe de la Revolución al C. Francisco I. Madero y como Presidente de la República por las razones que antes se expresan, procurando el derrumbamiento de este funcionario.

3o.
Se reconoce como Jefe de la Revolución libertadora al ilustre General Pascual Orozco, segundo del caudillo Don Francisco I. Madero, y en caso de que no acepte este delicado puesto, se reconocerá como Jefe de la Revolución al C. General Emiliano Zapata.

4o.
La Junta Revolucionaria del Estado de Morelos manifiesta a la nación bajo formal protesta que hace suyo el Plan de San Luis Potosí con las adiciones que a continuación se expresan en beneficio de los pueblos oprimidos, y se hará defensora de los principios que defiende hasta vencer ó morir.

5o.
La Junta Revolucionaria del Estado de Morelos no admitirá transacciones ni componendas políticas hasta no conseguir el derrumbamiento de los elementos dictatoriales de Porfirio Díaz y Don Francisco I. Madero; pues la nación está cansada de hombres falaces y traidores que hacen promesa de libertadores, pero que llegando al poder, se olvidan de ellas y se constituyen en tiranos.

6o.
Como parte adicional del Plan que invocamos hacemos constar, que los terrenos, montes y aguas que hayan usurpado los hacendados, científicos ó cacíques á la sombra de la tiranía y de la justicia penal entrarán en posesión de estos bienes inmuebles desde luego los pueblos ó ciudadanos que tengan sus títulos correspondientes á esas propiedades, de las cuales han sido despojados, por la mala fé de nuestros opresores, manteniendo á todo trance con las armas en la mano la mencionada posesión, y los usurpadores que se consideren con derecho á ellos, lo deducirán ante tribunales especiales que se establezcan al triunfo de la Revolución.

7o.
En virtud de que la inmensa mayoría de los pueblos y ciudadanos mexicanos, no son más dueños que del terreno que pisan, sufriendo los horrores de la miseria sin poder mejorar su condición social ni poder dedicarse á la industria ó á la agricultura por estar monopolizados en unas cuantas manos las tierras, montes y aguas por esta causa se expropiarán previa indemnización de la tercera parte de esos monopolios á los poderosos propietarios de ellos, á fin de que los pueblos y ciudadanos de México obtengan ejidos, colonias, fundos legales para pueblos ó campos de sembradura ó de labor, y se mejore en todo y para todo la falta de prosperidad y bienestar de los mexicanos.

8o.
Los hacendados, científicos, ó caciques que se opongan directa ó indirectamente al presente plan, se nacionalizarán sus bienes y las dos terceras partes que a ellos les correspondan, se destinarán para indemnizaciones de guerra pensiones de viudas y huérfanos de las víctimas que sucumban en la lucha del presente plan.

9o.
Para ajustar los procedimientos respecto á los bienes antes mencionados, se aplicarán leyes de desamortización y nacionalización según convenga; pues de norma y ejemplo pueden servir las puestas en vigor por el inmortal Juárez, á los bienes eclesiásticos que escarmentaron á los déspotas y conservadores, que en todo tiempo han pretendido imponernos el yugo ignominioso de la opresión y del retroceso.

10o.
Los jefes militares insurgentes de la república; que se levantaron con las armas en la mano a la voz de Don Francisco I. Madero, para defender el Plan de San Luis Potosí y que ahora se opongan con fuerza armada al presente plan, se juzgarán traidores á la causa que defendieron y á la patria, puesto que en la actualidad muchos de ellos por complacer á los tiranos por un puñado de monedas, ó por cohecho ó soborno están derramando la sangre de sus hermanos que reclaman el cumplimiento de las promesas que hizo a la Nación Don Francisco I. Madero.

11o.
Los gastos de guerra serán tomados conforme á lo que prescribe el artículo XI del Plan de San Luis Potosí, y todos los procedimientos empleados en la Revolución que emprendemos, serán conforme a las instrucciones mismas que determine el mencionado plan.

12o.
Una vez triunfante la revolución que hemos llevado á la vía de la realidad, una junta de los principales jefes revolucionarios de los diferentes estados, nombrarán o designarán un Presidente interino de la República, quien convocará á elecciones para la nueva formación del Congreso de la Unión, y esta á la vez convocará a elecciones para la organización de los demás poderes federales.

13o.
Los principales jefes revolucionarios de cada estado en junta designarán el gobernador provisional del estado á que correspondan, y este elevado funcionario convocará á elecciones para la debida organización de los poderes públicos, con el objeto de evitar consignas forzadas que labran la desdicha de los pueblos, como la tan conocida consigna de Ambrosio Figueroa en el Estado de Morelos, y otras que nos conducen al precipicio de conflictos sangrientos sostenidos por el capricho del dictador Madero y el círculo de científicos y hacendados que lo han sugestionado.

14o.
Si el Presidente Madero y demás elementos dictatoriales del actual y antiguo régimen, desean evitar inmensas desgracias que afligen á la patria, que hagan inmediata renuncia de los puestos que ocupan, y con eso, en algo restañarán las graves heridas que han abierto al seno de la patria; pues que de no hacerlo así, sobre sus cabezas caerá la sangre derramada de nuestros hermanos, y

15o.
Mexicanos; considerad que la astucia y la mala fé de un hombre está derramando sangre de una manera escandalosa por ser incapaz para gobernar, considerad: que su sistema de gobierno está agarrotando á la patria hollando con la fuerza bruta de las bayonetas nuestras instituciones; y así como nuestras armas las levantamos para elevarlo al poder ahora las volveremos contra él por faltar a sus compromisos con el pueblo mexicano y haber traicionado la revolución iniciada por él: no somos personalistas, somos partidarios de los principios y no de los hombres.

Pueblo mexicano: apoyad con las armas en la mano este plan, y hareis la prosperidad y bienestar de la patria. “

Firmas:
Generales: General Emiliano Zapata.- General Otilio E. Montaño.- General José Trinidad Ruiz.- General Eufemio Zapata.- General Jesús Morales.- General Próculo Capistrán.- General Francisco Mendoza.
Coroneles: Amador Salazar.- Agustín Cázares.- Rael Sánchez.- Cristóbal Domínguez.- Fermín Omaña.- Pedro Salazar.- Emignio L. Marmolejo.- Pioquinto Galis.- Manuel Vergara.- Santiago Aguilar.- Cleotilde Sosa.- Julio Tapia.- Felipe Vaquero.- Jesús Sánchez.- José Ortega.- Julio Aldame.- Alfonso Morales.- Quintín González.
Capitanes: Manuel Hernández.- Feliciano Domínguez.- José Pineda Ambrosio López.- Apolinar Adorno.- Porfirio Cázares.- Antonio Gutiérrez.- Odilón Pérez.- Agustín Ortiz.- Pedro Balbuena Huertero.- Catarino Vergara.- Margarito Camacho.- Serafín Rivera.- Teófilo Galindo.- Felipe Torres.- Simón Guevara.- Avelino Cortés.- José María Carrillo.- Jesús Escamillas.- Florentino Osorio.- Camerino Menchaca.- Juan Esteves.- Francisco Mercado.- Sotero Guzmán.- Melesio Rodríguez.- Gegorio García.- José Villanueva.- L. Franco. J. Estudillo.- F. Caspeta.- P. Campos.
Tenientes: Alberto Blumenkron.

DSC01245
En 1919, el Ejército Libertador del Sur y a la causa zapatista fueron heridos de muerte. El líder principal de esa facción, el general Emiliano Zapata, acudió a una “negociación” donde fue asesinado por el coronel Jesús Guajardo.

Después de la muerte de Emiliano Zapata en 1919, Gildardo Magaña asume la jefatura del Ejército Libertador del Sur. Magaña, que unifica bajo su mando a los generales zapatistas (entre ellos Genovevo de la O) se adhiere al Plan de Agua Prieta promulgado por Álvaro Obregón para combatir a Venustiano Carranza, bajo el acuerdo de que el nuevo gobierno obregonista asumiría el compromiso de una reforma agraria como la planteaba el Plan de Ayala.

A fines de 1913, Antonio Diaz Soto y Gama se incorporó a las fuerzas zapatistas y fue comisionado por el Gral. Zapata para asistir a la Convención de Aguascalientes; durante esa reunión se destacó por sus brillantes discursos que en una ocasión llegaron a originar un tumulto entre los convencionistas. En esta pieza oratoria se sentaron las bases para que la convención hiciera suyos los postulados del Plan de Ayala en materia agraria.

Al morir Zapata, Soto y Gama prestó su colaboración a Gildardo Magaña, que continuó como jefe del Ejército Libertador del Sur.

Al triunfo del Plan de Agua Prieta, el año 1920, Soto y Gama regresó a la ciudad de México, y el 13 de junio de ese mismo año fundó el Partido Nacional Agrarista y pidió al Gral. Obregón el reparto de las tierras a los campesinos.

Cuando la revolución terminó por fin once años más tarde la Hacienda Cocoyoc quedó reducida por la distribución de sus tierras entre los granjeros y campesinos y lo que restaba, 68 hectáreas fue adquirido en 1957 por Paulino Rivera Torres, quien ahora ha realizado su sueño de convertir una porción de la antigua propiedad, unas 28 hectáreas en un soberbio y bien provisto Hacienda Resort llamado” El Paraíso de América.”

También existen algunas propiedades privadas en los terrenos que algún tiempo pertenecieron a la antigua Hacienda azucarera, entre otras la pequeña y exclusiva Hacienda de la Santa Cruz del Diseñador Internacional h. Orlando

DSC01246

Donde quedó El Tesoro de los Plateados?.
Por Alejo Pichardo Hernández

La Victoria de las fuerzas insurgentes comandadas por el Gral. José María Morelos y Pavón (1812) sobre las tropas realistas de Calleja, durante el Sitio de Cuautla, es considerado uno de los episodios más importantes en la Guerra de la Independencia de México respecto de España. La parti-cipación oportuna de Narciso Mendoza el Niño Artillero, al prender la mecha del cañón cuyo disparo hizo impacto en el punto más vulnerable del enemigo, selló la Victoria.
El Valle de Cuautla muy cerca de Cuernavaca, representaba para los intereses de la Corona Española una región estratégica desde el punto de vista económico, por dos razones: una en función de las abundantes cosechas de caña de azúcar que procesaban los hacendados de la región. La otra, porque era la ruta obligada del tráfico de productos agrícolas, minerales y artesanales provenientes del Valle de Oaxaca, el Itsmo de Tehuantepec y también por ser ruta del tráfico de mercancías provenientes por vía marítima desde países lejanos como Chile, Perú y Ecuador hasta el Puerto de Acapulco. Y también de Asia, particularmente de Filipinas, en las famosas embarcaciones llamadas naos. A lomo de caballo, mulas y asnos, los arrieros pasaban por Chilpancingo, Iguala, Buena Vista de Cuellar, Jojutla, Yautepec y Tlayacapan, siendo este último pueblo, el punto neurálgico donde se juntaban los caminos antes de llegar a Xochimilco, y desde ahí en trajineras o lanchas hasta el centro de México.
De joven, José María Morelos trabajó con su tío (hermano de su difunto padre), arriando las bestias de carga, entre el puerto de Acapulco y México, lo que le permitió conocer los pueblos que años más tarde serían escenario de encarnizados enfrentamientos entre tropas españolas y los rebeldes insurgentes. Después de sudar a raudales y sufrir el cansancio en grado mayor, a la edad de 30 años, Morelos ingresó al seminario a estudiar para sacerdote. Por cierto, el pañuelo que se enredaba en la cabeza, era para sentir menos la migraña que lo aquejaba.
Al estallar la Guerra de Independencia de México el 16 de septi-embre de 1810 en Dolores Hidalgo Guanajuato, el Gran Morelos atrajo las luchas a los caminos que conocía, resguardados por el ejército realista, para estrangular el ingreso de mercancías. El Sitio de Cuautla tuvo lugar en esa época. En 1913 las fuerzas insurgentes tomaron el estratégico Fuerte de San Diego en Acapulco.
Los enfrentamientos eran un obstáculo al flujo de las mercancías, lo que obligó a los comerciantes a desviar la ruta de navegación de Acapulco, al Puerto de San Blas, en Nayarit, también en el Pacífico.
Los ingleses que comercializaban productos importados de su madre patria, para ser usados por los españoles en la explotación minera, obtuvieron beneficios económicos durante la colonia sin desgastarse militarmente. Y cuando los ingleses le querían “torcerle el brazo” al gobierno colonial y obtener mayor provecho, armaban a los nativos para que estos cargaran con las consecuencias de los enfrentamientos.
Los ingleses también ganaban a la mala, es bien sabido que en esa época, a bordo de barcos armados hasta los dientes, navegaban en el Caribe o en el Atlántico, disfrazados como corzarios, para desbalijar y hundir barcos españoles.
Mientras eso sucedía en alta mar en el Caribe o en el Atlántico, los que se atrevían a recorrer a lomo de mula los caminos entre Acapulco y México, en pleno siglo XIX, frecuentemente eran asaltados.
La más importante banda de asaltantes que asolaban los caminos, en el territorio que hoy es Morelos, se llamaron Los Plateados. Era basto su conocimiento del territorio (de lo que hoy es el estado de Morelos y Puebla) desde Jonacatepec, Tlayacapan y Yautepec. Cuantas veces trataron de ultimarlos, se escondían en cuevas y barrancas. Su crueldad, su audacia y métodos sorpresivos, anulaban la capacidad de respuesta de la presa. Como resultado de las “expropiaciones”, acumularon un gran tesoro.
Al ser informado el Presidente Benito Juárez, sobre las acciones de la banda de malandrines, dio la orden de aniquilarlos. Fueron pasados por las armas en el tercer tercio del siglo XIX aproximadamente.
Desde entonces y por más de un siglo la pregunta obligada era ¿Dónde quedó el Tesoro de Los Plateados? Buscadores de tesoros rascaron en las ruinas de la Hacienda de Xochimancas, guarida preferida de Los Plateados, y en otros lugares, por que al parecer, Los Plateados lo ocultaron en varios lados.
Los literatos indagaron acerca del lado social y sentimental de Los Plateados y el inmortal Ignacio Manuel Altamirano escribió la célebre novela El Zarco, sobre el más popular y carismático de ellos. En aquella época el pueblo llegó a idealizar a los plateados y se aseguraba que repar-tían parte del botín entre los pobres. Hasta se dijo que llegaron a construir una Casa de Cultura en Axochiapan.
Don Javier Alvarez, mi vecino en Jiutepec Morelos me platicó que un pariente suyo intentó entrar a una cueva en El Cañón de Lobos, donde -aseguraban- se encontraba el tesoro e incluso. Esa persona alcanzó a ver dos esqueletos sobre un par de montículos de tierra y piedra y cuando intentó salir, sus acompañantes lo rescataron con una reata, “jalándolo de las patas”. Cuenta la Leyenda que cuando los antepasados ricos enterraban un tesoro, mataban a los que escarbaban la tierra para que no regresaran por el tesoro y para que lo cuidaran después de muertos.
Otra persona que actualmente trabaja en Operaciones de Mante-nimiento del Ayuntamiento de Jiutepec, me contó que un amigo suyo construyó un jacal en la entrada de la famosa cueva, para que nadie sacara el tesoro sin entregarle su parte por cuidar la entrada.
Mi tío Genaro Hernández, don Samuel Rodríguez y don Sabino Hernández -vecinos del pueblo de Atlacomulco donde se encuentra la Exhacienda de Cortés- en consulta mediumnística preguntaron a un espíritu donde se encontraba El Tesoro de Los Plateados. El espíritu les contestó que al pié del Cerro de las Tetillas, muy cerca de Yautepec.
Finalmente, cuando construyeron el nuevo carril de la carretera Cuer-navaca a Cuautla, siendo gobernador don Lauro Ortega Martínez (1982-1988), encontraron el Tesoro de Los Plateados, al pié del Cerro de Las Tetillas.
El ingeniero Luis Murillo, responsable de la construcción, me contó que antes de encontrar el tesoro sucedió un hecho misterioso, en el trans-curso de la construcción del nuevo carril de la carretera.
Un pliege de la montaña rocosa no cedía al impacto de la dinamita; cuando un peón lo llamó para mostrarle una mano negra que salía de la montaña, como reteniendo, las rocas.
El gobernador Lauro Ortega presionaba a los constructores para concluir la carretera en el menor tiempo posible porque el tráfico vehicular Cuernavaca-Cuautla durante muchos meses fue desviado vía Tepoztlán, triplicando el tiempo de recorrido. El Ing. Murillo fue a solicitar su consejo a un sacerdote amigo en Yautepec: ¿cómo hacerle para superar el obstáculo interpuesto por la mano negra? El sacerdote acompañó al Ingeniero Murillo y mediante bendición eliminó a la misteriosa mano y la roca se desgranó al primer dinamitazo.
Una vez encontrado ¿Donde quedó el tesoro de Los Plateados? Definitívamente no se le quedó al Ing. Luis Murillo. Y al exgobernador del estado de Morelos don Lauro Ortega Martínez, ni como preguntarle, ya murió. Y el entonces administrador de la construcción y hoy en día próspero comerciante de autos en Cuernavaca, don Próspero Deger, es muy difícil que nos saque de la duda, menos que nos diga la verdad.
El Tesoro que mediante asaltos y confiscaciones más de un siglo tardaron en reunir Los Plateados…que resistió dentro de una cueva el acoso de la ambición humana, finalmente se hizo humo. Así es…ajá….

Fuente: http://www.buscadores-tesoros.com/t1089-donde-quedo-el-tesoro-de-los-plateados

DSC01253

El Acueducto:

Al igual que otras haciendas vecinas como Tlayacapan, Tepoztlán o Tlaquiltenango, la de San José Cocoyoc fue edificada imitando a las fortalezas europeas medievales. Esto se debía al simple hecho de que no había en aquella época los suficientes alarifes que pudieran realizar el diseño arquitectónico de una hacienda.

El Ingenio:

En esa época se nombraban ingenios a aquellos establecimientos que tenían aparatos o máquinas complejas movidas por tracción animal o hidráulica. Estas requerían de un trabajo muy especializado y del “ingenio” de un especialista para construirlas y para repararlas. De ahí que, por extensión en general, las palabras ingenios o artes en estos siglos eran sinónimas de “maquinas complejas”.

DSC01262

La Hacienda:

El Casco de la Hacienda:

Siguiendo el patrón de la hacienda en la Nueva España, hay que considerar que la hacienda de San Jose Cocoyoc era una gran propiedad que reunía los espacios arquitectónicos, la maquinaria y los trabajadores necesarias para constituir una unidad económica autosuficiente, en la que incluso se ejercía la autoridad judicial y se decidía quien castigar y cómo, lo que se traducía en la existencia de una cárcel dentro de la hacienda.

DSC01271

La Casa Principal:

Durante la Colonia y el silo XIX, las casas de gente económicamente poderosa, tanto en las ciudades como en el campo, constaban de una parte baja y de una alta ordenadas en torno a un patio central o con un huerto frontal. Las recámaras se ubican en la parte de arriba, así como las demás habitaciones de los dueños o sus invitados, salas y despensas, almacenas, etcétera. En la parte de abajo se encontraban la cocina, junto a una pila de agua en el patio, cuartos y espacios dedicados o al comercio, la tienda o espacios de la misma producción (purgar) u oficinas de artesanos, caballerizas o corrales; incluso se integraba ahí la cárcel, calabozo donde encerraban a los trabajadores que según el dueño o su representante habían cometido alguna falta. Claro esta, al igual que en otras tantas haciendas, hoy en día no encontramos rastro de las habitaciones de los indios y esclavos, porque estas se encontraban fabricadas con materiales perecederos.

DSC01250

EL LEGADO MODERNO DE LOS TLAHUICAS Y XOCHIMILCAS A LA GENTE DE MORELOS
Muchas de las costumbres, prácticas e instituciones de los tlahuicas y xochimilcas
tuvieron una continua influencia en la historia y la sociedad del territorio del hoy
estado de Morelos, desde el período colonial hasta el presente. La lengua náhuatl,
hablada por aquella gente, continúa siendo la de muchos en varias localidades de
Morelos, incluyendo Tetelcingo y Cuentepec (Brewer y Brewer, 1962). El sistema
de altépetl tuvo una fuerte influencia sobre períodos posteriores. Por ejemplo, la
mayoría de las ciudades capitales continuaron existiendo después de la conquista
española, y muchas de ellas permanecieron siendo importantes. Algunas todavía
tienen el mismo nombre náhuatl que en tiempos prehispánicos (Aragón, 1969). En
muchos casos, los límites del altépetl fueron usados para la asignación de encomiendas
después de la conquista (Riley, 1973) y algunos permanecieron en la práctica
cuando se definieron los municipios en el siglo XIX. El municipio de Tepoztlán, por
ejemplo, cubre aproximadamente el mismo territorio que el altépetl de Tepoztlán
antes de la conquista española (Smith, 1994). En Tepoztlán y en otras pocas áreas,
historias y leyendas modernas narradas en náhuatl pueden haber tenido un origen
antiguo (Brotherston, 1995).

DSC01265

El conocimiento agrícola de los tlahuicas y xochimilcas fue transmitido a sus
descendientes. Como se hizo notar anteriormente, la tecnología de riego de los
tiempos posclásicos fue reformada para ser usada en el cultivo de la caña de azúcar,
y estas prácticas continúan hoy en muchas zonas del estado. Por el contrario, la
práctica agrícola de terrazas sobrevive sólo en unas pocos lugares del territorio.
Cuando la población disminuyó en el período colonial la mayoría de las zonas que
habían sido trabajadas en terrazas en tiempos antiguos fueron, probablemente,
abandonadas. Hay muy poca información histórica sobre el terraceado en periodos
coloniales o modernos, pero hoy en día esta técnica es usada principalmente en
localidades del norte del estado tales como Tepoztlán y Tlayacapan.
El período posclásico en Morelos fue una época de crecimiento poblacional y de
desarrollo de las instituciones políticas, económicas y religiosas, y Morelos fue una
parte crucial del mayor sistema cultural y económico del centro de México (Sanders,
1956). Aunque hubo cambios fundamentales en Morelos después de la conquista
española, muchas de las características más interesantes y distintivas de Morelos del
presente –desde el paisaje agrícola hasta las costumbres locales– pueden ser rastreadas
en los tiempos anteriores a la conquista española. El legado de los tlahuicas y
xochimilcas ha ejercido una fuerte influencia sobre la gente y la sociedad en los
últimos cinco siglos, y muchos rasgos de aquellos tiempos pueden aún ser vistos en
el Morelos de hoy.

DSC01276

La Casa y la Capilla:

La Capilla:

La edificación de esta estaba estrechamente ligada con el estatus social y económico del dueño, pues en aquella época no podía haber un ingenio prospero sin una capilla o iglesia que representara ese apogeo.

DSC01280

El Trapiche o Molienda:

El Trapiche:

La Hacienda de San José Cocoyoc estaba dedicada en lo fundamental al cultivo y procesamiento de la caña de azúcar, para obtener el grano de azúcar que sería vendido tanto en el mercado nacional como en el internacional.

DSC01283

El procesamiento de la caña de azúcar se lograba a través de un complejo proceso que daba inicio en el trapiche, a donde llegaban las cañas recién cortadas, que eran introducidas por un operario en el trapiche. Las cañas eran trituradas por la acción de dos ruedas hidráulicas encontradas, obteniéndose el jugo de la caña, que a su vez era conducido por canales de madera al cuarto de calderas.

DSC01269

Por otra parte, las cañas o fragmentos de caña que quedaban después de este proceso eran prensadas en una prensa de grandes dimensiones, para obtener el jugo que no se había logrado mediante la acción del trapiche.

DSC01284

En el cuarto de calderas, el jugo era vertido en 5 o 6 calderas, que recibín el calor de grandes hornos –de 3 a 4 m de altura– denominados hornallas, con lo que el jugo de la caña se calentaba y concentraba. En la última de estas calderas, llamada tacho, se le daba el punto al melado.

DSC01272

De las calderas, el jugo obtenido era conducido a la Casa de purga y vertido en formas de barro que llevaban una perforación en la parte inferior, tapada con hoja de plátano. En estos recipientes de barro, el azúcar cristalizaba, obteniéndose, por escurrimiento, una miel que volvía a ser vertida sobre los panes de azúcar logrando con ello purgar o blanquear el azúcar.

DSC01287

Por ultimo, los trozos de azúcar cristalizados eran colocados en un asoleadero, en el que concluía el proceso de secado, quedando lista para el consumo humano. Es importante hacer notar que en las haciendas azucareras de la Nueva España, en el siglo XVII se usó preferentemente la molienda de agua con rueda hidráulica, en combinación con la prensa, en tanto que en el siglo XVIII, se hizo común el uso del trapiche con tracción animal.

DSC01292

La Casa del Administrador:

El Valor de la Hacienda:

Es importante señalar que de acuerdo con los estudios realizados por la Dra. Gisela Von Woebeser, especialista en haciendas azucareras del estado de Morelos, San José Cocoyoc fue una de las haciendas de más valor que había en la región y en una época ocupó el primer lugar.

DSC01319

Y señala asimismo que “los grandes ingenios eran equiparables, en cuanto a su valor, a las propiedades pertenecientes a los miembros más destacados de la elite terrateniente de la ciudad de México, fluctuando entre 75,000 y 15,00 pesos”.

DSC01301

El Trabajo:

El procesamiento de la caña de azúcar en este tipo de hacienda, requería de una variedad de trabajadores especializados para llevarlo a cabo:

La Caña de Azúcar es una gramínea tropical, un pasto gigante emparentado con el sorgo y el maíz. Tiene un tallo macizo de 2 a 5 metros de altura con 5 ó 6 cm. de diámetro. El sistema radicular lo compone un robusto rizoma subterráneo; El tallo acumula un jugo rico en sacarosa, compuesto que al ser extraído y cristalizado en el ingenio forma el azúcar. La sacarosa es sintetizada por la caña gracias a la energía tomada del sol durante la fotosíntesis con hojas que llegan a alcanzar de dos a cuatro metros de longitud. En su parte superior encontramos la panocha, que mide unos 30 cm. de largo

Chinelos en Cocoyoc, Morelos Col. Vicente Guerrero. : http://www.youtube.com/watch?v=captotl-0zY

DSC01312

COSECHA:

La faena de la recolección se lleva a cabo entre los once y los dieciséis meses de la plantación, es decir, cuando los tallos dejan de desarrollarse, las hojas se marchitan y caen y la corteza de la capa se vuelve quebradiza. Se quema la plantación para eliminar las malezas que impiden el corte de la Caña. Aunque se han ensayado con cierto éxito varias máquinas de cortar caña, la mayor parte de la zafra o recolección sigue haciéndose a mano. El instrumento usado para cortarla suele ser un machete grande de acero con hoja de unos 50 cm de longitud y 13 cm de anchura, un pequeño gancho en la parte posterior y empuñadura de madera. La Caña se abate cerca del suelo y se corta por el extremo superior, cerca del último nudo maduro, ya cortadas se apilan a lo largo del campo, de donde se recogen a mano o a máquina para su transporte al Ingenio, que es un molino en el cual se trituran los tallos y se les extrae el azúcar. El azúcar se consigue triturando los tallos y maceran con poderosos rodillos estriados de hierro y se someten, simultáneamente, a la acción del agua para diluir el jugo ya que contiene alrededor del 90% de sacarosa existente en la Caña. El jugo se trata con cal y se calienta para que se precipiten las impurezas; se concentra luego por evaporación y se hierve para que cristalice. Posteriormente se dejan enfriar los cristales y se refina la melaza: se disuelve en agua caliente y se hace pasar a través de columnas de carbón gracias a lo cual los cristales se decoloran.

Administradores:

Administrador: por lo común un pariente del dueño;
Mayordomo: encargado de hacer cumplir las ordenes del administrador En el Campo Caporales, Capitanes, Regadores, Planteros, Cortadores, Carretoneros, Alzadores de caña

DSC01331

La ZAFRA (ÇAFRA):

Entre los cultivos que los árabes trajeron de la India e ingresaron al Mediterráneo está una caña de la que se extrae una melaza que una vez cocida y filtrada forma unos cristalitos utilizados para endulzar bebidas y alimentos: el azúcar. Estas cañas que se cultivaban y aún hoy se sigue haciendo, en grandes extensiones demandaba abundante mano de obra. Grandes cantidades de gente se movilizaba desde su lugar de residencia habitual hacia los grandes cultivos y cañaverales. Estos viajes que en algunos casos eran bastante extensos se denominaron zafra (del árabe çafra: viaje)

El Chacuaco:

“chacuaco” es una palabra antigua y de uso muy limitado.
Pero, vamos a la historia: Cuando los españoles llegaron a tierras purépechas, vieron que en ciertas celebraciones los nativos de estas tierras se sentaban alrededor de un sahumerio, algo así como un bracero en el cual se quemaban ciertas yerbas cuyos humos aspiraban y los ponían muy contentos. En 1559, Fray Maturino Gilbert, un misionero franciscano, publicó un vocabulario de la lengua purépecha y entre las voces que recogió se lee:

Chaquacu: Sahumerio, especie de bracero en el que queman ciertas hierbas cuyo humo respiran.

Más adelante, en la misma lengua purépecha, para nombrar a las ventanillas del techo de las cocinas por donde salía el humo, los tarascos usaron la palabra “chakuakua”. Ya empezaba a parecerse al concepto de chimenea.

Con el paso del tiempo, la voz “chacuaco” nombró a las chimeneas de los hornos e incluso hasta a los hornos mismos, significado que aún subsiste, aunque con escaso uso. Quizá “chacuaco” es una palabra en decadencia, pero aún se le mueve la patita, sobre todo cuando nos topamos con un fumador compulsivo y de éste decimos que… fuma como un chacuaco.

En el Trapiche:

Molenderos, Maestro de azúcar, Caldereros o meleros, Trapicheros, Homeros, Ceniceros, Maestro de purga, Oficiales artesanos: carpinteros, formeros, herreros.

Un trapiche es un molino, se utilizaba para extraer el jugo de determinados frutos de la tierra. El trapiche es un molino movido por la fuerza animal. Lleva tres rodillos amarrados a una rueda, los animales mueven la rueda y así se mueven los rodillos y un hombre va metiendo las cañas de azúcar.
El ingenio es un molino movido por la fuerza del agua. El agua con su fuerza, mueve una rueda con palas y esa rueda mueve todo el mecanismo y eso hace que un hombre pueda meter la caña en los rodillos y así se extrae el jugo y lo que sobra se lleva a la prensa y alli se saca lo último que queda.
Las primeras noticias sobre la presencia al-Andalus de este cultivo se remontan en el siglo X en las costas granadinas. Desde entonces la caña de azúcar se extendió por buena parte del litoral mediterráneo aprovechando las condiciones climáticas y medioambientales.

TRAPICHE:Se utilizaba la fuerza animal para la extracción del jugo.

INGENIO:Se utilizaba la energía del agua para la extracción del jugo.

Su proceso era similar al del trapiche, pero ya era más rápido, porque utilizaba la energía del agua.

Los trapiches en los Ingenios azucareros están conformados por una serie de molinos (la cantidad de molinos varía según la fabrica) compuesto por tres rodillos surcados que prensan la caña de azúcar previamente desmenuzada y extraen su jugo. Este jugo es concentrado y cocido hasta obtener la cristalización del azúcar. Como residuo, del trapiche sale un producto que se llama bagazo, el cual se puede usar como combustible en las mismas calderas o como materia prima para la elaboración de papel

DSC01333

Uno de los mayores problemas que enfrento el hacendado azucarero en la época colonial fue la mano de obra. Los primeros ingenios o trapiches emplearon mano de obra indígena que les proporcionaba su propia encomienda.

DSC01293

Emplearon también a indios rebeldes que habían sido sometidos a la esclavitud y recurrieron al repartimiento forzoso de indios. Sin embargo, el empleo de mano de obra indígena se vio obstaculizado por el dramático descenso de la población Indígena que se dio en especial en el siglo XVI y por las restricciones impuestas por las autoridades virreinales que privilegiaron el empleo de la mano de obra indígena para el sector minero.

DSC01254

Ante las dificultades que enfrentó el empleo mano de obra indígena, los hacendados recurrieron a la compra de esclavos de origen africano. Estos esclavos realizaban una diversidad de trabajos, desempeñándose como trapicheros, prenseros, horneros, caldereros, ceniceros y artesanos. Llevaban a cabo también las labores del campo, ganadería y pastorea, o bien se desempeñaban como cocheres, carretoneros y arrieros.

DSC01270

Las mujeres esclavas, por su parte, realizaban trabajos como cocinar, cuidar niños e impartirles el catecismo. La compra de esclavos solía representar una muy fuerte inversión monetaria para el hacendado y era común que el mayor valor de los ingenios azucareros lo representaran precisamente sus esclavos y no la maquinaria y la tierra.

DSC01275

La esclavitud en las haciendas no estaba exenta de maltratos y crueldad. Vivian en chozas miserables y no podían salir nunca de los Iímites de la hacienda. Para garantizar la permanencia de los esclavos, estos solían ser marcados como las reses, con hierro candente en el rostro.

DSC01286

Sus condiciones de vida eran tan deplorables, que muchos de ellos morían víctimas de enfermedades, en tanto que algunos elegían el suicidio para terminar con su sufrimiento. Y era común que evitaran tener hijos, para evitarles a estos las penas a las que serían sometidos.

DSC01335

De entre los esclavos de los ingenios azucareros, llama la atención la situación que guardaban quienes desempeñaban el cargo de Maestro de azúcar, puesto que este trabajo requería de experiencia. Este trabajador tenia que reconocer cuando estaba en su punto justo el jugo de la caña de azúcar hirviendo y que había estado en las diferentes calderas o pailas de cobre.

DSC01311

Motivó que su condición fuera de gran consideración respecto del resto de los trabajadores tanto esclavos como libres e, incluso en algunos casos llegaran a disponer de un poder y respeto tal que se los veía como brujos.

DSC01261

Referencias
Coordinación Nacional de Monumentos Históricos – INAH Las Haciendas de Morelos, Alfonso Toussaint Isabel Moctezuma, la última princesa azteca, Sara García Las Haciendas azucareras de la época Colinial, Gisela Von Woebeser Links with an agrarian past : the Hotel Hacienda Cocoyoc and four centuries of estate continuity and change, Douglas A Murphy La Hacienda azucarera Morelense, Irving Reynoso, Jaime Cocoyoc tiene un atractivo más – El Universal Ten Escapes to the Exotic: Mexico – New York Times

DSC03622

Información Turística:

Cocoyoc, Morelos Hacienda de la Santa Cruz Privada de Lujo para Eventos y Filmaciones, Morelos México :
30,000 metros Cuadrados Totalmente Amurallados, a menos de una hora de Perisur, en el Mejor Clima, Morelos la Primavera de México
Llame de Lunes a Viernes de 11 AM a 4PM TEL: 55949189

DSC03927

Expediciones:

La Cañada de Quetzalcoatl:

Esta gran aventura para principiantes seguramente te cargará de energía, decubrirás una parte de ti que tal vez no conoces, y las maravillas naturales cerca de tu ciudad.A 45 minutos de la Ciudad más grande del mundo, encontramos la legendaria Cañada de Quetzalcóatl. Un cañoncito misterioso que nace a 10 minutos de Tepoztlán, y se extingue en las planicies de Yautepec. El río que serpentea por la angostura, parcialmente seco, es alimentado por filtraciones de lluvia de la poderosa sierra del Tepozteco. El calentamiento global se manifiesta, apreciamos que en tiempos Aztecas el agua era abundante.

Conquistar la cañada es un reto atlético-mental, debes caminar más de 4hrs por terreno agreste, rocoso y resbaloso. Es un trekking de aventura, tienes que librar 3 rappeles. El lugar rebosa energía. Aquí en la Poza Sagrada y el rappel más alto (25m), es el mismísimo lugar, lleno de influencia cósmica, donde según la leyenda nació Quetzalcóatl.

Al salir de la naturaleza te recibiremos en la Antigua Hacienda de la Santa Cruz con los brazos abiertos y una comida mexicana suculenta.

Dudas? Llámanos al Tel. 51350564 D.F, con gusto te atenderemos, pregunta por descuentos grupales.

Fotos http://www.flickr.com/photos/deporte6am/sets/72157631500156316/

Página http://www.deporte6am.com/larevista/?page_id=8094

Muebles Zeromadera: http://www.ramsol.com

Acerca de elincansable

elincansable, Ingeniero, Empresario, Designer , Ambientalista, Corredor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: