Haciendas azucareras de Morelos, 34 K

IMG_3166

“Hacienda del Apantle de la Santa Cruz, recuerdos de sus alrededores”

No hay un consenso en cuanto a la cantidad de haciendas que al iniciar el siglo XX había en el estado de Morelos. Hay quienes afirman que eran 37 y hay quienes se atreven a aseverar que eran más de cincuenta. Pero, ciertamente, el sistema de haciendas era en el Morelos de esa época, como en el resto del país, el núcleo fundamental de la producción, la economía y el control político.

Si bien la hacienda es heredera directa de la sociedad feudal y la encomienda, cabe decir que en su última etapa, las innovaciones tecnológicas del siglo XIX , jugaron un papel importante. El rápido desplome que con la Revolución sufrió este sistema de producción, provocó que la nueva clase en el poder intentara realizar una serie de modificaciones —superficiales— en las relaciones sociales de producción. A finales del siglo XIX y principios del XX, los hacendados consiguieron una gran acumulación de poder y dinero lo que en última instancia fue lo que causó el movimiento armado, que en Morelos consiguió un alto grado de organización.

Durante el Porfiriato —etapa en la que el sistema de haciendas alcanzó su plenitud— se podían encontrar haciendas que fluctuaban entre las diez mil y las cien mil hectáreas de extensión. Se dice que la de Luis Terrazas, en Chihuahua, tenía unas las cuatrocientas mil hectáreas. En el estado de Morelos no había haciendas de extensiones tan grandes, a excepción de las de Luis García Pimental — Santa Clara, Tenango y San Ignacio— que en conjunto sumaban unas sesenta y ocho mil hectáreas. Por lo que sí se destacaba Morelos era por su extraordinaria fertilidad, dada la profusión de ríos y manantiales, además tenían una virtud adicional: la cercanía a la Ciudad de México (menos de cien kilómetros).

Así, la entidad se convirtió en el principal productor nacional de caña. La renovación tecnológica de esta industria a partir de 1880 jugó un papel importante en el gran crecimiento de esta industria.

Los métodos tradicionales de producción del azúcar se utilizaron durante la colonia y se extendieron al México independiente. Fue a mediados del siglo XIX cuando se presentó un primer adelanto esencial, al introducirse la variedad de caña habanera (Saccharum otahitense) —en remplazo de la variedad criolla (Saccharum oficianarum)—, mucho más fácil de moler en los ingenios. Otra modificación importante fue la utilización del vapor en vez de las caídas de agua para echar a andar los molinos. Con esto el monto de caña triturada aumentó de forma representativa.

El crecimiento de las haciendas azucareras se fortaleció gracias a la introducción de algunos avances tecnológicos, como procesadores de efecto múltiple y evaporadoras al vacío, con las que se controlaba mejor el calor y el proceso de cristalización de las meladuras; de básculas, grúas y trenes de mulas, que facilitaban la medición y el transporte de la caña desde el campo al ingenio y del ingenio a la estación del ferrocarril. Cabe decir que la apropiación de los mejores terrenos de siembra y la monopolización del agua, que afectaron enormemente a las comunidades, también jugaron un importante papel en la aceleración del desarrollo.

Hacienda del Apantle de la Santa Cruz: http://www.facebook.com/delapantle.

Muebles Zeromadera: http://www.ramsol.com

Acerca de elincansable

elincansable, Ingeniero, Empresario, Designer , Ambientalista, Corredor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: